Simeterflejo
- Regen undwodka
- 7 may 2022
- 2 Min. de lectura
No es fácil encontrar un amor en realidad, el encontrar a la persona no garantiza permanencia, un amor eterno... quizás, es la perfecta sincronía entre la persona y el tiempo, el momento correcto, el indicado.

Si bien es cierto que somos nosotros mismos quienes hacemos, o más bien, construimos y creamos el momento, no significa que sea creado de un día para el otro, pueden pasar semanas, meses, años, incluso otras vidas para lograr el momento.
Pero el camino no termina aquí, después de que ambas personas están convencidas de caminar de la mano, comienza la nueva aventura, comienza la plena experiencia de construir y fortalecer el amor que ha nacido entre aquellas almas.
Implica compromiso, compromiso con uno mismo y con la persona que está dispuesta a danzar contigo, compromiso de cuidarse mutuamente y ser. Es hacerse responsables de sus propias acciones y decisiones, es tener el compromiso del cuidado de los sentimientos de la persona que estás amando. Es abrazar su pasado, su presente y su futuro, que se refleja este último en las metas, deseos y sueños que el o ella tienen.
Sí, se dice fácil, pero estar abierto a conocer a la persona en su ser más sincero, el estar ahí mientras comienza a conocer otros aspectos de sí mismo o de sí misma. ¿Cuántos estamos dispuestos a verle y aceptarle?
¿Cuántos estamos dispuestos a comenzar a amarle sincero?
¿A aceptar sus duelos, sus frustraciones, los sueños rotos, las

decepciones, los momentos de enojo y tristeza?
Es aceptar, que la persona a quien miras ahora, cuando la
luna se asoma en el cielo, no es perfecta.
No es tu idea, no es un personaje ficticio, es un ser real, lleno de cicatrices, de noches oscuras, con tormentas internas. Es un ser que existe y está vivo porque siente, es alguien que también sabrá que tú no eres perfecto o perfecta, pero es ese alguien quien te abrazará con tus sombras.
Son el amor que resignifica las experiencias, que lucha, que vive. Son un amor que será maestro, que les mostrará caminos nuevos.
Son el amor verdadero.
Es entonces, cuando en realidad comenzamos a amarnos.
Regen A.



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